Religión birmana
Nuestro viaje por tierras birmanas lo planeamos hacer con guía y chofer privado, una de las formas más habituales para conocer el país para los turistas.
La guía nos ayudó a comprender un poco mejor, entre otras cosas, las costumbres de la población birmana.
Una de las cosas sorprendentes es la cantidad de mezcla de nacionalidades que han ido conviviendo y formándose en el país, más de 100 muchos de ellos y que cuestan de distinguir debido a que se han ido juntando entre ellos y existe actualmente mucha mezcla de rasgos. Paseando por sus calles te puedes dar cuenta de lo acogedores y serviciales que son todos y la amabilidad la vives en todas partes, fruto también del profundo carácter religioso de la población.
La mayoría es budista, en casi un 90%, y sus vidas giran en torno a las pagodas donde es muy frecuente ver a todas horas, gente rezando y dando ofrendas ante el buda. Y es que es un país que respira espiritualidad allá donde estés.
Los birmanos se sobreponen a sus pobres condiciones de vida gracias a su religión, y asocia además del budismo el culto de los espíritus animistas ,llamados Nats, que son como pequeños amuletos que se pueden ver por todas partes, a la entrada de los pueblos, en los márgenes de los caminos, en las puertas de las casas o cerca de las pagodas. Las donaciones de los fieles en los lugares de peregrinaje hacen que tengan una nueva vida en la existencia futura o reencarnación.
El Festival de los Espíritus, tiene lugar entre mayo y junio y el monte Popa, volcán extinguido y convertido en templo, tiene el altar más importante del país dedicado a estos espíritus.
